El gran principio



Recuerdo que cuando era niña siempre que me acostaba y empezaba a quedarme dormida, caía al vacío con todo y cuna. Era una sensación muy desagradable, ya que era imposible detener la cuna, y el hecho de sentirme sin protección y sin control era muy angustiante. Pues era así como comenzaban mis sueños. Hoy con el tiempo y con mi propio análisis comprendí que solo caía, cuando estaba pasando por momentos que me conflictuaban o me ponían en un estado de ansiedad a mi corta edad. Hoy ya no caigo con mi cuna, pero sigo viviendo mis sueños, y digo viviendo porque cada que sueño que es casi diario, tengo la dicha de recordad esos episodios de una manera tan  real y significativa que me inducen a contactar con  muchas emociones que a veces niego de mi misma. Porque soñar  es como tener una doble vida, una tangible y la otra del universo onírico, pero creo que las dos están entrelazadas y una no funciona sin la otra ya que la onírica es el escape de la vigilia.
  Al principio intente analizar mis sueños leyendo diccionarios de sueños, los leo en español y también en francés y digo los leo, porque aun sabiendo que no aportan mucho es mi primer reflejo cuando me despierto. Si me preguntan si eso me ha ayudado, mentiría si dijera que no. Si me han ayudado, pero no me han dejado satisfecha, ya siguen rondando en mi mente esos símbolos, esas acciones, esos colores, esos sonidos y esas emociones tan intensas. Siendo así,  comprendí que solo yo con mi vivir, con mis experiencias y creencias podría ponerle significado a esas vivencias. De tal modo que hoy escribo mis sueños, los intento analizar  y me doy una primera interpretación. Pero lo mejor viene  cuando los narro a mis amigas y veo sus caras y escucho sus preguntas, es cuando  toman un significado realmente trascendental para mí. Es el hecho de salir del aparato psíquico, atravesar el camino de la expresión y tomar forma en palabras que suenan; el significado se transforma y eso que pensé en la mañana se desvanece con el poder de mis palabras habladas y toman un nuevo sendero  más clarificante que trae la calma. Y sobre todo comprendo porque no avanzo en ciertas situaciones, y  porque estoy auto bloqueándome!!   Gracias FREUD , Gracias JUNG
“Juzgaríamos con mucha más certeza a un hombre por lo que sueña que por lo que piensa” (Víctor Hugo)


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ENROSCATE QUE HAY SERPIENTES

La Papisa